Realidades

Algunas Realidades

  1. Es normal e incluso saludable que las parejas discutan para gestionar sus conflictos, pero que en ningún caso es normal la agresión física, sexual, psicológica.
  2. La violencia es una elección que realiza quién la ejerce, siempre y en todo caso, porque siente que puede y tiene derecho a hacerlo, es decir, los actos están respaldados por creencias y actitudes previas ante la victima. La violencia de género esta sostenida por actitudes y creencias basadas en la supremacía del hombre sobre la mujer.
  3. La violencia física y sexual va acompañada y precedida de la violencia psicológica, dirigida a conseguir el sometimiento y dependencia de la víctima.
  4. Cualquier acto sexual impuesto, es una violación, sea cual sea tu relación con el violador.
  5. La conducta de agresión no produce una reducción en el nivel de tensión existente, sino que al contrario la incrementa, y es igualmente controlable por el hombre y la mujer. La manera saludable de reducir la tensión es la correcta identificación y verbalización asertiva del malestar que la produce.
  6. Tras un acto de violencia, el agresor debe denigrar a la víctima para mantener su consistencia interna y, por tanto la relación empeorará y las agresiones serán más repetidas,crueles y duraderas.
  7. Los episodios de violencia tienen un ciclo dentro del cual, el agresor exonerará la culpa haciendo responsable de lo ocurrido a la víctima; o tal vez a las circunstancias vitales, biográficas, biológicas, culturales, sociales, o a cualquier otro agente, como las sustancias tóxicas, que no sea su propia persona. La víctima se sentirá culpable y aceptará la definición que de sí misma hace el agresor, podrá disculparlo, en aras del amor y la comprensión, o del cuidado y ayuda a su pareja y de acuerdo siempre con las expectativas sociales de su rol de género. Vendrá un período de reencuentro y luna de miel que incrementa la vulnerabilidad de la víctima y que se romperá sin que ella pueda percibir las causas, incrementando el estado de indefensión psicológica frente a lo que acontece. Con el tiempo, ni siquiera habrán disculpas, el agresor ya no las necesitará, la destrucción psíquica de la víctima y el aislamiento social crearán el marco de impunidad conveniente.
  8. Los hombres que agreden no son enfermos y, por tanto, no se curan. Y repetirán este patrón de comportamiento en sus relaciones con otras mujeres.
  9. No tiene ningún mérito, soportar la violencia física, verbal, psicológica o sexual, de una pareja que no sabe amar y no se hace responsable de sus problemas.

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